Un programa integral para niños con enfermedad hepática, con alternativas de trasplante con donante cadavérico y donante vivo, que permiten actuar a tiempo cuando cada día cuenta.
El trasplante hepático pediátrico es una cirugía mediante la cual se reemplaza el hígado enfermo de un niño por un hígado sano.
Este órgano puede provenir de:
Un donante fallecido, que en vida manifestó su voluntad de donar.
Un donante vivo adulto, generalmente un familiar cercano.
Es un procedimiento bien establecido, con protocolos basados en décadas de experiencia y altas tasas de éxito en niños.
Quién dona: Persona fallecida que expresó en vida su deseo de donar órganos.
Qué se trasplanta:Todo el hígado o un segmento, según el tamaño del niño.
Ventaja:Puede beneficiar a varios pacientes.
Limitación:Depende del tiempo de espera y de la compatibilidad.
Quién dona: Familiar adulto sano (mamá, papá u otro familiar cercano).
Qué se trasplanta:Solo una parte del hígado.
¿Por qué es posible? El hígado tiene la capacidad de regenerarse, tanto en el donante como en el receptor.
No depende de lista de espera.
La cirugía puede programarse.
Reduce el deterioro del niño.
Puede salvar la vida cuando no hay órganos disponibles.
Un niño está muy pequeño para un trasplante hepático.
Falso: Bebés de pocos meses de vida con enfermedad hepática pueden trasplantarse con excelentes resultados.
Se debe esperar a que el niño esté muy grave para hacer un traspalante.
Falso: No es conveniente dejar pasar el tiempo para una evaluación médica por el grupo de trasplante. El abordaje temprano mejora la supervivencia y los resultados después del trasplante.
Si un niño tiene un donante vivo (familiar), el procedimiento es muy riesgoso para el adulto.
Falso: La cirugía en el donante vivo es de bajo riesgo, si se hace por un equipo experto, siguiendo estándares internacionales.
Después del trasplante los niños no podrán hacer una vida normal.
Falso: La gran mayoría de niños vuelve al colegio, practican algún deporte y tienen un desarrollo normal, esto se logra con un seguimiento y tratamiento oportunos.
Un niño no puede recibir un órgano de un adulto.
Falso: Sí se puede, se usa un segmento del hígado del donante, ajustado al tamaño del paciente.
| Signo | Descripción |
|---|---|
| 🟡 Ictericia | Color amarillo en piel u ojos que persiste después de los 14 días de vida. |
| 🟤 Orina oscura | Orina amarilla oscura o marrón. |
| 😣 Prurito intenso | Picazón constante, irritabilidad o rascado frecuente. |
| ⚪ Heces claras | Heces blancas o muy pálidas (color masilla o beige). |
| 📉 Poco crecimiento | No sube de peso o presenta vómitos frecuentes. |
| 🤰 Abdomen distendido | Barriguita inflamada o aumento del tamaño abdominal. |
La atresia biliar es una enfermedad en la que las vías biliares no se forman adecuadamente, impidiendo que la bilis llegue al intestino. Si no se detecta temprano, produce daño hepático progresivo y cirrosis.
Recién nacido con ictericia persistente
Mal crecimiento
Prurito severo
Exámenes hepáticos alterados
Sigue estos consejos:
Alimentación natural
Vacunas Hepatitis A y B
Evitar automedicación y remedios caseros
Higiene y agua potable
Nuestro programa ofrece atención integral antes, durante y después del trasplante, con seguimiento de por vida, acompañamiento a la familia y un equipo multidisciplinario especializado en hepatología y trasplante pediátrico.
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