Medellín, mayo de 2026.- Según datos del Observatorio Global de Donación y Trasplante, en 2024 se realizaron más de 42.000 trasplantes de hígado a nivel mundial, una cifra que refleja tanto los avances de la medicina como la alta demanda de pacientes que dependen de este procedimiento para sobrevivir. En ese escenario, Colombia acaba de dar un paso sin precedentes. Un equipo médico del Hospital Infantil San Vicente Fundación logró realizar por primera vez en el país un autotrasplante hepático pediátrico, una intervención de altísima complejidad que permite operar tumores considerados inoperables y que amplía de manera significativa las opciones de tratamiento para pacientes que antes no tenían alternativa.
El autotrasplante hepático consiste en extraer el hígado del propio paciente, retirar el tumor y reimplantar el tejido sano, integrando en una sola intervención técnicas de cirugía oncológica y de trasplantes. Este avance representa una nueva alternativa terapéutica para tumores hepáticos complejos, especialmente en población pediátrica, y abre la posibilidad de tratar casos que hasta ahora no contaban con opciones con intención curativa.
“Este es el primer autotrasplante hepático pediátrico realizado en Colombia y fue posible gracias a un proceso de planeación muy riguroso y al trabajo coordinado de más de 30 especialistas. Se trata de una paciente pediátrica con un tumor que comprometía estructuras vitales como las venas hepáticas y la vena cava, y este avance nos permitió intervenirla y ofrecerle una nueva oportunidad de vida. Poder hacerlo de manera segura solo es posible cuando una institución logra integrar cirugía oncológica y de trasplantes con este nivel de desarrollo”, explicó el doctor Jaime Alberto Ramírez, cirujano de trasplantes del Hospital Infantil San Vicente Fundación.
Este fue el caso de una paciente pediátrica, una niña de 13 años proveniente de Bogotá, diagnosticada con un tumor hepático de gran tamaño que comprometía estructuras vitales. La complejidad de su condición llevó al equipo médico a optar por esta técnica, que permitió extraer el hígado para intervenirlo con mayor control y reducir el riesgo de sangrado durante la resección. La cirugía exigió varias semanas de planeación y la articulación de múltiples especialidades, entre ellas oncología, cirugía hepatobiliar, trasplantes, anestesia, radiología intervencionista e intensivistas, que trabajaron de manera coordinada en cada etapa del procedimiento.
De acuerdo con el equipo médico, alcanzar este resultado requirió no solo experiencia clínica, sino también el uso de tecnologías avanzadas que permitieron planear cada detalle con precisión. Entre ellas, herramientas de reconstrucción tridimensional del hígado y dispositivos especializados para el control del sangrado, fundamentales en una intervención de este nivel. En el caso de la paciente, el tumor comprometía cerca del 80 por ciento del órgano y estructuras críticas como la vena cava, el principal vaso por donde retorna la sangre al corazón, lo que aumentaba significativamente la complejidad del procedimiento y reducía las opciones de manejo disponibles.
En este contexto, las alianzas estratégicas han sido determinantes para el fortalecimiento de las capacidades del Hospital Infantil San Vicente Fundación y el cumplimiento de su misión. El proyecto de reactivación del trasplante hepático pediátrico fue una de las prioridades del equipo de donaciones en 2025, lo que permitió la vinculación de organizaciones como la Fundación Fraternidad Medellín y Corbeta S.A., cuyos aportes hicieron posible la adquisición de tecnología clave para este hito: el aspirador ultrasónico y el separador de Thompson, fundamentales para la realización de procedimientos de alta complejidad con mayores estándares de seguridad.
“Estamos hablando de tumores que antes no tenían opción de tratamiento y este tipo de procedimientos permite ampliar el abanico terapéutico con intención curativa, especialmente en un contexto como el colombiano, donde la escasez de donantes sigue siendo una barrera para muchos pacientes. En este caso, uno de los mayores retos fue garantizar que el hígado remanente fuera suficiente, por lo que realizamos intervenciones
previas para estimular su crecimiento y llevar a la paciente a cirugía en mejores condiciones. Este tipo de abordaje sólo es posible con tecnología que no está disponible en todos los centros del país. En el Hospital Infantil San Vicente Fundación contamos con herramientas como la reconstrucción tridimensional, que nos permite calcular con precisión el volumen de hígado que permanecerá funcional, y dispositivos como el aspirador ultrasónico, cuya adquisición fue posible gracias al apoyo de organizaciones como la Fundación Fraternidad Medellín y Corbeta S.A., que facilitan una resección segura minimizando el sangrado. Esto ha sido posible gracias al desarrollo del programa de trasplante hepático y al respaldo de la comunidad”, señaló el especialista.
María Isabel, un testimonio de vida
Detrás del hito médico hay una historia que pasó, en pocas semanas, del desconcierto a la esperanza. María Isabel Taborda Bernal, una niña de 13 años, llegó a Medellín junto a su madre, Astrid Bernal, para pasar la temporada de diciembre con su familia materna. Lo que comenzó como una visita familiar tomó un giro inesperado cuando la menor empezó a presentar un dolor abdominal persistente.
“Pensamos que era algo pasajero, pero el dolor no cedía. Después de varios días decidimos consultar y ahí empezó todo”, recuerda su madre. Ese momento marcó el inicio de un proceso médico complejo que cambiaría sus vidas.
Astrid hace hoy un llamado a otros padres a estar atentos a las señales. A veces se piensa que no es nada grave, pero es muy importante no ignorar los síntomas y consultar a tiempo, porque eso puede hacer la diferencia. También destaca la importancia del acompañamiento durante todo el proceso y el valor de contar con un equipo médico que brinde información clara y oportuna.
Durante todo el proceso, madre e hija destacan no solo la capacidad médica, sino también el acompañamiento humano del equipo de salud. Les explicaban cada paso, les daban tranquilidad y siempre estuvieron pendientes de ellas.
La cirugía se realizó el 27 de marzo y la evolución ha sido positiva. A los tres días, María Isabel ya estaba caminando y, de manera progresiva, ha empezado a retomar sus actividades cotidianas y sus estudios. Hoy, ya en casa y en proceso de recuperación, comparte un mensaje para otros niños que puedan estar atravesando situaciones similares. Destaca que hay esperanza y que, incluso en medio de procesos difíciles, es posible pensar en un futuro lleno de sueños por cumplir.
Un antes y un después
Este primer autotrasplante de hígado pediátrico marca un antes y un después en la medicina colombiana. Más allá del logro quirúrgico, abre una puerta concreta para pacientes con tumores hepáticos complejos que hoy podrían tener una opción de tratamiento con intención curativa. Sin embargo, los especialistas advierten que se trata de una técnica altamente especializada, reservada para casos cuidadosamente seleccionados y bajo condiciones clínicas muy específicas.
Con este avance, el Hospital Infantil San Vicente Fundación consolida su posición como centro de referencia en trasplantes y cirugía hepática pediátrica en América Latina, en una región donde este tipo de procedimientos solo se realiza en contados centros de alta especialización, reafirmando el nivel de desarrollo alcanzado en el país en medicina de alta complejidad.