Cáncer de cuello uterino, el segundo más frecuente en mujeres en Colombia: especialistas insisten en detección temprana

Colombia, marzo de 2026 — A nivel mundial, el cáncer de cuello uterino es el cuarto tipo de cáncer más frecuente entre las mujeres. En 2022 se registraron cerca de 660.000 nuevos casos y 350.000 muertes por esta enfermedad, de acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud -OMS.

En América Latina y el Caribe, la incidencia alcanzó 15,1 casos por cada 100.000 personas, con una mortalidad de 7,7 en la misma proporción, lo que evidencia una carga significativa de la enfermedad en la región. En Colombia, para ese mismo año, se estimó una incidencia de 13,7 casos por cada 100.000 habitantes y una mortalidad de 6,9, cifras que reflejan una situación alineada con la tendencia regional, según datos de GLOBOCAN. En el país, además, este cáncer ocupa el segundo lugar entre los más frecuentes en mujeres, después del cáncer de mama.

En el marco del Día Mundial del Cáncer de Cuello Uterino, el Hospital San Vicente Fundación Medellín hace un llamado a centrar la atención en las pacientes diagnosticadas con esta enfermedad y en la importancia de acceder a un tratamiento oportuno y de alta complejidad. La detección temprana, a través de controles periódicos, citologías y pruebas de virus del papiloma humano (VPH), permite identificar lesiones antes de que progresen y acceder a intervenciones médicas especializadas que aumentan significativamente las probabilidades de recuperación y mejoran la calidad de vida de las pacientes.

“La mayoría de los casos de cáncer de cuello uterino están asociados con la infección persistente por el virus del papiloma humano (VPH), un virus de transmisión sexual muy frecuente. Aunque la mayoría de las personas sexualmente activas pueden entrar en contacto con el virus en algún momento de su vida, en muchos casos el organismo logra eliminarlo de manera natural. El problema aparece cuando la infección persiste y se combina con factores de riesgo como el inicio temprano de relaciones sexuales, múltiples parejas sexuales, el tabaquismo o condiciones que debilitan el sistema inmunológico, lo que puede favorecer el desarrollo de lesiones que con el tiempo evolucionan a cáncer”, explica el doctor Wilson Munera, ginecólogo oncólogo del Hospital San Vicente Fundación Medellín.

El especialista señala que la detección temprana y el acceso a tratamientos especializados son fundamentales. “Identificar la enfermedad en sus primeras etapas permite intervenir de manera oportuna con cirugía, radioterapia o quimioterapia, aumentando significativamente las probabilidades de recuperación y mejorando la calidad de vida de las pacientes”, complementa.

Diagnóstico temprano y tratamiento especializado

El cáncer de cuello uterino puede desarrollarse de manera silenciosa y, en muchos casos, los síntomas aparecen cuando la enfermedad se encuentra en etapas avanzadas. Por ello, la vacunación, detección temprana mediante controles periódicos, citologías, pruebas de VPH y evaluación clínica especializada resulta clave.

El Hospital San Vicente Fundación Medellín cuenta con tratamientos de alta complejidad que incluyen cirugía oncológica, radioterapia y quimioterapia, ajustados al estadio de la enfermedad y a las necesidades de cada paciente. “El acceso oportuno a estos tratamientos mejora la supervivencia y la calidad de vida de las mujeres, y permite que muchas puedan superar esta enfermedad”, agrega el doctor Munera.

Estos avances están alineados con las recomendaciones internacionales para reducir el impacto del cáncer de cuello uterino como problema de salud pública. La Organización Mundial de la Salud estableció las metas globales 90-70-90 para 2030, orientadas a fortalecer la prevención, la detección temprana y el acceso oportuno al tratamiento. Estas metas buscan que el 70 % de las mujeres sean tamizadas con una prueba de alto rendimiento a los 35 años y nuevamente a los 45 años; que el 90 % de las mujeres diagnosticadas con enfermedad cervical reciban tratamiento oportuno; y que el 90 % de las niñas estén completamente vacunadas contra el VPH antes de los 15 años.

El cumplimiento de estos objetivos es clave para disminuir la incidencia y la mortalidad por esta enfermedad, así como para garantizar un acceso equitativo a la detección temprana y al tratamiento especializado.

En Colombia, la estrategia nacional “Colombia sin cáncer de cuello uterino” refuerza estas acciones. Para el Hospital San Vicente Fundación Medellín, avanzar hacia estas metas representa un paso fundamental para reducir el impacto de este cáncer en el país y asegurar que cada paciente pueda acceder a intervenciones oportunas y de alta complejidad.
 
Prevención y autocuidado

Los especialistas también destacan la importancia de fortalecer la cultura del autocuidado y los controles ginecológicos periódicos. “Promover los controles ginecológicos periódicos y fortalecer una cultura de autocuidado son medidas fundamentales para reducir el riesgo de desarrollar cáncer de cuello uterino. Esto incluye prácticas sexuales responsables, la realización regular de controles de salud, una alimentación balanceada, actividad física constante y evitar el consumo de tabaco”, señala el doctor Munera.

Según el especialista, la combinación de hábitos saludables, detección temprana y acceso oportuno a tratamiento especializado puede marcar una diferencia significativa tanto en la prevención como en la calidad de vida de las pacientes. Sin embargo, uno de los principales desafíos para el control de esta enfermedad sigue siendo el diagnóstico tardío, especialmente en regiones donde el acceso a los servicios de salud es más limitado. Los expertos advierten que no se debe esperar a la aparición de síntomas para consultar, ya que en muchos casos estos se presentan cuando la enfermedad se encuentra en etapas avanzadas.

Desde el Hospital San Vicente Fundación Medellín destacan que el cáncer de cuello uterino es una enfermedad que, en gran medida, puede prevenirse y tratarse con éxito si se actúa a tiempo. El acceso oportuno a controles de salud, la detección temprana y la atención especializada de alta complejidad son herramientas clave para reducir su impacto. Entre 2023 y 2025, la institución atendió a 176 pacientes diagnosticadas con esta enfermedad, quienes registran un total de 772 atenciones durante ese periodo, lo que refleja la demanda de atención especializada y la importancia de contar con servicios integrales para el manejo de esta patología.

En el marco del Día Mundial del Cáncer de Cuello Uterino, los especialistas reiteran el llamado a fortalecer la prevención y el autocuidado, recordando que las decisiones informadas y las acciones oportunas pueden marcar la diferencia para proteger la salud de las mujeres y mejorar los resultados clínicos.
 

 

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