El colon es la parte final del tracto digestivo, también conocido como intestino grueso. Allí se forman, procesan y eliminan las heces. Además, cumple funciones esenciales para el equilibrio y el adecuado funcionamiento del organismo.
El cáncer de colon se encuentra entre los tres tipos de cáncer más frecuentes en hombres y mujeres y ocupa el tercer lugar en mortalidad por cáncer en Colombia.
¿Cómo se puede detectar?
En Colombia, se recomienda realizar la prueba de sangre oculta en materia fecal a partir de los 50 años. Si el resultado es anormal, se debe completar el estudio con una colonoscopia total.
Ante síntomas de alarma como sangrado, dolor al defecar o cambios repentinos en el hábito intestinal, se debe acudir a valoración médica.
¿Estoy destinado a tener cáncer de colon?
No, los casos de cáncer de colon de origen hereditario representan una minoría. La mayoría se presenta de manera aleatoria, es decir, por azar. El riesgo de desarrollar esta enfermedad depende, en gran parte, de los factores de riesgo a los que cada persona se expone a lo largo de su vida.
¿Qué es un factor de riesgo?
El cáncer puede entenderse como un evento de probabilidad, similar a una rifa. Cada factor de riesgo actúa como una “boleta” adicional: cuantas más boletas se tengan, mayor será la probabilidad de desarrollar la enfermedad, sin embargo, tener factores de riesgo no significa certeza, por lo que reducirlos es clave para la prevención.
Factores de riesgo que puedes controlar:
Dejar de fumar: El cigarrillo contiene más de 50 sustancias carcinogénicas, está relacionado con al menos 14 tipos de cáncer y es responsable del 25 al 30 % de las muertes por cáncer. Suspender su consumo reduce de manera significativa el riesgo.
Alimentación saludable: La dieta puede influir en el 20 al 30 % de los casos de cáncer. Se asocia mayor riesgo cuando se compone por:
- Alimentos ultraprocesados.
- Consumo excesivo de carnes rojas y embutidos (especialmente preparados a altas temperaturas).
- Azúcar refinado.
- Bajo consumo de fibra.
Consumo de fibra: Aumentar la fibra en la dieta ayuda a reducir el riesgo de cáncer de colon y recto, y también beneficia la salud cardiovascular.
Control del peso: Más importante que el peso total es la composición corporal. Una mayor cantidad de grasa visceral se asocia con mayor riesgo. Reducir esta grasa y aumentar la masa muscular aporta múltiples beneficios para la salud.
Actividad física: La actividad física regular reduce el riesgo de cáncer. Se recomienda realizar entre 15 y 60 minutos semanales de ejercicio de alta intensidad, o entre 30 y 120 minutos semanales de actividad moderada. A mayor actividad, mayor beneficio.
Si no tengo síntomas, ¿estoy libre de cáncer?
No siempre.
En muchos casos, el cáncer de colon no presenta síntomas en etapas tempranas. Manifestaciones como dolor abdominal, estreñimiento reciente o sangrado suelen aparecer cuando la enfermedad está más avanzada. Por eso, la detección temprana es fundamental.
¿Cómo es el tratamiento?
El cáncer de colon es una enfermedad que requiere atención multidisciplinaria, conformada por especialistas en cirugía, oncología, radioterapia, manejo del dolor y cuidados paliativos. Cada tratamiento se adapta a las necesidades de cada paciente y por ello es necesario que sea el equipo médico quien de forma particular elabore el mejor abordaje para cada paciente.
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